Viajar como viajero

14 - Enero - 2016

Nuestro docente, Iván La Riva,  comparte con nosotros un artículo sobre las vivencias de un viajero, y la importancia en nuestra actualidad de esta profesional para generar un desarrollo.

Siempre he compartido la diferencia que entre “turista” y “viajero” hace Paul Bowles en su obra El cielo protector. El turista, según el novelista, es aquel que viaja a otro lugar, lo visita y luego vuelve a su propia realidad sin que nada haya cambiado en él. El viajero, por el contrario, parte en busca de un lugar que lo ayude a inspirarse para lograr el cambio social que anhela, compensando así el vacío que lleva dentro.

Agrega Bowles que mientras el turista lleva equipaje completo a donde va, el viajero se desprende de toda carga atávica y porta lo elemental para no perder el sentido de ser quien es. Al viajero le importa más el lugar que contacta, los problemas que descubre, la realidad que vive, antes que las imágenes marketeadas por las agencias de viajes, que sí les interesa a los turistas. Viene a mi recuerdo las palabras del “Che” Guevara, un auténtico viajero, quien luego de uno de sus viajes apuntó: “La persona que escribió estas notas murió al pisar nuevamente tierra argentina…, yo no soy el mismo que era antes. Este vagabundear a través de nuestra América me ha cambiado mas de lo que yo pensaba”,  dando a entender que aquel viaje lo cambió porque… viajó como viajero y no como turista.

Hay que tener presente que las fotografías utilizadas en el turismo son de playas bonitas, gente local sonriente, cielos claros, días soleados y centenares de otras lindas imágenes. Estas son las fotos que los gobiernos y las agencias de turismo muestran de sus países para atraer el dinero que dejaremos luego de nuestra visita. Muchas veces estas imágenes son una realidad al interior de los complejos turísticos que han construido. Nuestra "responsabilidad" como turistas es brincar sobre esas paredes y volvernos los viajeros que queremos ser y explorar la realidad de los lugares que hemos decidido visitar.

En nuestros viajes a veces sólo compramos las artesanías locales pero rara vez interactuamos con los productores artesanales y nunca se tiene la certeza que nuestro dinero fue directo al productor y no a los intermediarios. En la actualidad, felizmente, los turistas se están dando cuenta de los impactos negativos que puede tener su presencia en el lugar visitado y quieren ahora una relación diferente. También las compañías de turismo están dándose cuenta que no cuidar el ambiente, no respetar la cultura de las comunidades locales y no beneficiar la economía local es un mal negocio a largo plazo. Hoy, los viajeros exigen experiencias auténticas, contacto directo con las comunidades locales, tours y alojamientos ambientalmente amigables. Los turistas quieren ser “viajeros responsables”. Y eso es bueno.

Hoy, el turismo se ha profesionalizado con los estudios universitarios. Por ello, esta interesante profesión está destinada a convertir al turismo en una palanca de desarrollo en la medida que conozcamos más sobre la realidad en la que hemos nacido y nos desarrollamos. Si queremos que nuestro país mejore, no dudemos en priorizar al turismo como una posibilidad para lograr esa meta, pensemos que tomarlo como una profesión es una buena alternativa. Se lo recomiendo.