Por Eco. Luis Gaitán Guerra
Docente UPN - Cajamarca
El crecimiento sostenible, visto desde el punto de vista intergeneracional es conceptuado como aquel que satisface las necesidades de una generación sin comprometer o minar la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas propias. Así, el concepto de sostenibilidad se relaciona con el de equidad, y aquellas asignaciones que empobrecen a las futuras generaciones para enriquecer a las presentes no son consideradas equitativas.
Bajo este concepto, es que creemos que nos debería preocupar lo que estamos haciendo con las ganancias que antes no teníamos. En microeconomía estudiamos las fallas del mercado, existe una que cobra vigencia, la MIOPIA, falla del mercado que significa no ver más allá de nuestra generación, esto es lo que nos está ocurriendo, resulta que nos estamos beneficiando del bum de ingresos adicionales producidos por las actividades encabezadas por la minería, pero no estamos invirtiendo en el desarrollo posterior, en el desarrollo de nuestras siguientes generaciones, quiere decir que nos puede ocurrir lo ya ocurrido en Hualgayoc, Cerro de Pasco o en Potosí de Bolivia. En estos lugares, mientras existían las actividades mineras, todo estaba bien, todo tenía dinamismo, sin embargo cuando esta actividad terminó, simplemente todo vuelve a su estado inicial, a esto se conoce como economías de enclave, es algo así como una burbuja, que nos protege, donde todo se ve bien, pero al reventarse dicha burbuja todo vuelve a su estado inicial.
Es momento entonces de que retomemos el tema de las inversiones actuales, para que se puedan hacer obras de impacto, de envergadura, obras que finalmente procuren tener industrias posteriores que sean dinámicas que permitan que las generaciones posteriores también gocen de los recursos naturales (no renovables) que nuestra generación está explotando o dejando explotar. Esto, es más o menos como una familia, en la que el padre, de pronto descubre un cofre lleno de oro debajo del piso de su casa, y lo aprovecha y se va de farra, consume bienes caros, se divierte, hace viajes de placer con toda la familia, y termina toda la riqueza del cofre, pero no invirtió en la preparación de sus hijos, por ejemplo, para ser competitivos para la producción para cuando ellos se enfrenten al mercado.
No me cabe duda de que aún estamos a tiempo si bien se ha perdido tiempo, aun tenemos muchos recursos que van a seguir explotándose, me refiero a los actuales y futuros cercanos proyectos mineros de nuestra región, los actores sociales tenemos una gran responsabilidad hoy, tenemos que contribuir para que las cosas se hagan bien, Gobierno nacional, regional, local, empresas y sociedad civil es hora de que nos involucremos en el usos correcto de nuestros ingresos producto de nuestros recursos naturales, para que no pase una década más y sigamos viendo que nada hemos hecho a favor del desarrollo posterior, es decir no hemos hecho nada para asegurar un mejor porvenir para nuestras nuevas generaciones.
Todo lo cual significa que el crecimiento debe favorecer equitativamente a nuestra generación y las generaciones posteriores. Que no es necesario producir menos sino producir de manera diferente.